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¡¡Claro que hay vida después del concurso de acreedores!!

Siempre pongo el mismo ejemplo, para ilustrar que hay vida después del concurso de acreedores, el Ave Fénix. Ese ave mitológico que se consumía por la acción del fuego cada 500 años, pero luego resurgía de sus propias cenizas.

Aplicando dicha paradoja a un empresario, hay empresarios o emprendedores, que sin darse cuenta (o incluso a veces siendo conscientes de ello, haciendo la heroica) se van consumiendo por el día a día de su actividad, sin pararse 5 minutos a pensar si dichas decisiones o actuaciones le llevarán a “buen puerto”. El peor capitán (o líder) es aquel que navega sin rumbo, especialmente en los negocios.

Tampoco apostaría por aquel que navega a base de tapar agujeros en su propio barco, y no se planta, repara su nave adecuadamente y emprende un camino óptimo que le lleve a su objetivo.

 

Mi negocio está en crisis y ¡no se cuál es la solución al problema!

Una de las principales dolencias o problema es la falta de conocimientos, o de asesoramiento, del empresario. La creencia de que ir siempre hacia adelante es la mejor solución, y si bien es cierto que ir hacia adelante es bueno, no es menos cierto que lo importante es ir bien, y no de cualquier manera.

El empresario en el día a día toma muchas decisiones, y lamentablemente, algunas de ellas no son muy acertadas, pero como decía, por la falta de hacer esa pausa y asesorarse.

En otras ocasiones el problema radica en un “amor incondicional” a un negocio (quizás ruinoso), no saber que hacer en un determinado momento, haber heredado el negocio familiar (pero no haber verificado su viabilidad o adaptación a los nuevos tiempos), la inexperiencia o la juventud, o también en ocasiones la mala fortuna. Incluso una disputa grave con un socio pueden llevar al negocio a un camino sin retorno.

Naturalmente es muy difícil que un empresario conozca y domine todas las materias necesarias para ser un empresario de éxito. Ello requiere o mucho estudio o rodearse de un buen equipo, de expertos, cada uno en su materia que ayuden y contribuyan al éxito de la empresa. Pero no desfallezcas, siempre hay una SOLUCION!

 

¿Qué opciones ofrece un concurso de acreedores?

La ley, en especial la Ley Concursal, ofrece la posibilidad de reducir considerablemente la deuda de una compañía. No me refiero a la conocida como ley de Segunda Oportunidad, ahora en el texto refundido BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho) que únicamente es aplicable a personas físicas, empresarios o no. Pero la Ley, permite diferentes opciones para salir de una situación de crisis.

El concurso de acreedores tiene mala fama, pues se entiende como la muerte de una empresa, su liquidación y disolución. Esto ha sido así, debido a que muchas empresas, acudían (y acuden) tarde al despacho para asesorarse. La crisis de 2008 y años posteriores demostró esa afirmación, el empresario (especialmente del sector de la construcción) intentó salvar su empresa de mil formas (pero casi ninguna era la adecuada) y cuando acudió al abogado, éste le propuso el concurso de acreedores que llevó a la empresa y al empresario a la ruina. Si bien, hubo algunos que supieron utilizar las herramientas legales de forma adecuada, logrando salvar parte de su negocio, y lo más importante, salvaron su vida (me refiero desde una perspectiva profesional y empresarial)

El lector de este post debe quedarse con la idea que el concurso de acreedores es una herramienta muy válida y eficaz ante una situación de crisis de una empresa. Indistintamente de que la crisis sea económica, por causa del covid, o por una mala decisión empresarial. El concurso de acreedores permite hacer “un borrón y cuenta nueva“, en ocasiones literalmente y en otras no se “elimina toda la deuda”, pero si una gran parte de ella.

 

Pero, ¿Por qué contratar a Sebastián Martorell como abogado concursal?

No soy partidario de dar nombres o grandes cifras, por un tema de deontología y respeto a mis clientes, incluso contando con su autorización. Eso puede hacer creer al lector que en nuestro despacho no damos esas cifras porque no obtenemos buenos resultados o carecemos de experiencia, o que “vendemos humo”.

Hay despachos que van diciendo que han logrado reducir tantos miles de euros a un empresario, o que han salvado la casa de tal persona, o que gracias a ellos hoy comen un determinado numero de familias… Nosotros, mi equipo y yo, simplemente nos enorgullecemos de hacer tu problema, nuestro problema, nos gustan el reto de buscar la mejor solución ante el problema que nos plantea el cliente, y si dicha solución pasa por el concurso de acreedores (que no siempre es la solución, a veces es una simple necesidad o incluso una obligación legal) le acompañamos en todo el procedimiento, desde el principio hasta el final. Especialmente te haremos ver que SI HAY VIDA DESPUES DEL CONCURSO DE ACREEDORES, que antes del concurso era posible tener DEUDA casa, coche y trabajo después del concurso se puede tener casa, coche y trabajo, pero con menos deuda o sin deuda.

 

Credibilidad

Nuestra credibilidad, o mejor dicho, lo que tu creas de lo que lees, lo dejo a tu criterio. Te pondré un ejemplo de un caso real, no te doy nombres, si te crees este caso, contacta conmigo y vemos si tu también puedes ser un caso real de nuestro despacho. Si no te lo crees, no pasa nada, sigue tu camino, te deseo mucha suerte.

Imagínate un empresario, vive en una casa de 165 m2, tiene un BMX X5, y percibe, aunque no siempre, un sueldo (vía nomina de su propia empresa) de 3.000 € mensuales. Si bien, está agobiado por las deudas de su empresa (una SL), no logra pagar a todos sus proveedores a tiempo, se retrasa en ocasiones con el pago de las nóminas (tiene 4 empleados). y de los 12 meses del año, él no cobra más que 9 o 10 nóminas. Pide algún aplazamiento para el pago de los impuestos (IVA)… Esto es un CASO REAL.

Después de acudir a nuestro despacho, definir la estrategia, y declarar en concurso de acreedores a su SL, a fecha de hoy vive en una casa de 130 m2, conduce un Audi A3, y percibe unos ingresos mensuales de 2.200 € (cobrando las 12 mensualidades). Llegar a esa situación no es tan difícil, es perfectamente posible.

Nuestro secreto, es simple, se llama ESTRATEGIA. Si quieres saber cómo, contacta conmigo.

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