Si tienes dudas sobre cuándo debes acogerte a la ley de Segunda Oportunidad, a través del siguiente artículo voy a explicarte todo lo que debes saber sobre el mejor momento para acudir a este mecanismo legal que permite tanto a particulares como autónomos hacer frente a una situación económica complicada.

 

¿En qué situación puedo acogerme a la Ley de Segunda oportunidad?

 

Este mecanismo está pensado principalmente para aquellas personas que atraviesan una situación económica desfavorable y se encuentran en una situación de insolvencia o ésta llegará de forma inminente en un corto período de tiempo.

Si nos encontramos en esta situación y cumplimos los requisitos establecidos a tal efecto, estaremos en disposición de acogernos a este mecanismo legal que nos permitirá hacer frente a nuestras deudas de una forma realista y, en algunos casos, pudiendo llegar a la exoneración de gran parte de las deudas contraídas.

 

Pasos para solicitar la Segunda Oportunidad

 

Vamos a detallar los pasos a seguir para poder acogernos a la Segunda Oportunidad de forma que puedas entender cómo funciona el proceso y que tengas en cuenta si te encuentras en situación de iniciarlo dado que las condiciones de cada caso son diferentes.

Debemos siempre contar con el asesoramiento de un abogado profesional para que nos indique si nuestra situación actual es apta para iniciar todo el proceso.

 

Solicitud de segunda oportunidad

 

El primer paso, y también uno de los más importantes, es la presentación del modelo de solicitud ante el notario, Registro Mercantil o Cámara de comercio según si se trata de un particular o autónomo.

Este documento es crucial dado que, al margen de considerarla como la solicitud de nombramiento de un mediador concursal (y por tanto el inicio de todo el proceso), debe contener toda la información a tener en cuenta a lo largo de todo el procedimiento, de ahí que sea muy importante contar con la asesoría de un abogado experto en la materia para no cometer ningún error que pueda perjudicarnos en el futuro.

Una vez presentado el modelo, se designará un mediador concursal que será el encargado de la tramitación de todo el proceso y facilitará el proceso de acuerdo entre las partes. Aunque en algunas ocasiones el nombramiento de esta figura no es posible debido a diversos factores y, por tanto, se podrá pasar de forma directa al concurso consecutivo.

 

Acuerdo extrajudicial de pagos

 

Si finalmente se designa el mediador concursal, éste convocará a los acreedores del deudor para tratar de llegar a un acuerdo, siempre partiendo de las propuestas del deudor. En esta etapa de negociación, la experiencia y el saber hacer por parte de los profesionales de la materia son puntos clave.

En muchas ocasiones el proceso termina en este punto, dado que los acreedores saben que al entrar en concurso consecutivo es posible que pierdan la oportunidad de llegar a cobrar las deudas pendientes si el deudor no dispone de patrimonio suficiente.

El objetivo primordial es llegar a un acuerdo para reestructurar la deuda, obteniendo nuevas condiciones de pago para el deudor que se ajusten más a su situación actual. Todas estas condiciones se recogerán en un plan de pagos.

 

Exoneración del pasivo insatisfecho

 

Si las negociaciones del acuerdo extrajudicial de pago resultan infructuosas o el plan de pagos que se ha determinado se incumple, el deudor tiene la opción de solicitar la cancelación judicial de todas sus deudas impagables.

Este punto es al que muchos deudores quieren llegar dado que significa la anulación por mandato judicial de las deudas contraídas pese a que los acreedores no estén de acuerdo. Estas exoneraciones se conocen como BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho).

Esta exoneración puede concederse en diferentes modalidades si se cumplen ciertos requisitos, pero principalmente son tres:

  1. Definitiva: Se trata de una cancelación automática de las deudas.
  2. Provisional: La cual se encuentra subordinada al cumplimiento de un plan de pagos que puede extenderse hasta 5 años.
  3. Potestativa: Esta modalidad puede solicitarse por vía judicial cuando una vez concedida la cancelación provisional, se incumple el plan de pagos. Para ello será necesario demostrar que se han destinado al menos la mitad de los ingresos del deudor al cumplimiento del plan de pagos.

Para acceder a estas exoneraciones, se exigirá al deudor una serie de requisitos específicos para cada caso:

  • En caso de exoneración definitiva: 
    • Deberemos tener satisfechos los créditos contra la masa y privilegiados
    • En caso de no haber intentado el acuerdo extrajudicial de pagos, deberemos haber satisfecho un mínimo del 25% de los créditos ordinarios.
  • En caso de exoneración provisional:
    • Someterse al plan de pagos establecidos durante 5 años.
    • No incumplir las obligaciones de colaboración concursal.
    • No haberse acogido a este beneficio en los últimos 10 años
    • No haber rechazado una oferta de empleo adecuada en los últimos 4 años.
    • Aceptar expresamente que la obtención del BEPI conste durante 5 años en el Registro Público Concursal.

Te recomiendo la lectura del artículo: ¿Cuánto cuesta la Ley de Segunda Oportunidad?

 

El asesoramiento profesional es clave

 

Como puedes ver, acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad puede llegar a ser un proceso largo y laborioso que requiere de conocimientos específicos en la materia y, lo que es más importante, contar con la experiencia adecuada para asegurar el éxito del proceso.

Si precisas asesoramiento especializado, puedes contactarme sin ningún compromiso y estaré encantado de asesorarte en todo lo que necesites, puedes hacerlo mediante el botón de WhatsApp o bien utilizando el formulario de contacto.